El envase y embalaje como ventaja competitiva
Cinco segundos en promedio, un consumidor dedica a cada producto exhibido en los diferentes lineales, góndolas o naves, siendo éste el tiempo que realmente tiene el envase (con su poder diferenciador) para convencer al posible cliente de las bondades del producto.
El uso de unos adecuados envases y embalajes permitiría reducir las pérdidas de alimentos, reduciendo el hambre en el mundo; estas pérdidas se pueden cifrar entre un 30% y un 50% (tercer mundo) y entre un 3% y un 5% (países desarrollados).

